sábado, 16 de julio de 2011

24


Muchas veces me han dicho tienes 24 años, tienes que aprovechar el momento, VIVIR.
Sí, lo sé, tengo 24 años. Me lo planteo. ¿Qué es realmente lo que quiero hacer? Me molesta que alguien me diga lo que tengo que hacer, que ante momentos en los que no tengo nada específico que hacer, ya tengan determinada una tarea, una OBLIGACIÓN. Me molesta tener obligaciones a mis 24 años. Quiero ser libre, quiero VOLAR, con cabeza, pero con alas.
Quiero trabajar este verano, quiero sentir que tengo algo que hacer "de verdad" para que no tengan que organizarme mi día a día. Pero no se si eso servirá de algo.
Es mi verano de mis 24 años y quiero experimentar cosas nuevas. Ir de nuevo a Portugal pero vivir experiencias nuevas, con gente nueva y con la misma gente, pero de diferente manera. A mis 24 años no quiero tener miedo al error, a equivocarme, al que dirán, al no hacer lo que se espera de mí, pero siento que ahora mismo esos miedos hacen que no haga muchas cosas, que ni tan siquiera me plantee qué es lo que quiero hacer.
He pensado independizarme. CAMBIAR. Tengo que cambiar. Vivir en otro lugar, sentirme independiente y, sobre todo, marcarme yo mis OBLIGACIONES. Con 24 años tengo que ser diferente. Me queda un año de estudio y ahí vendrá el cambio brutal, pero no quiero encontrarme con el vacío, el no tener nada, por eso quiero que mis 24 años me sirvan para eso, para comenzar un camino que será muy largo, pero que espero que me de muchas alegrías.
Todo comienza este verano. ¿Quién se apunta?

miércoles, 6 de abril de 2011

Tarde


Sigo andando. Sigo andando sin temor al mañana pero con el mismo miedo que ayer. He empezado a escribir y no sé ni qué quiero contar ni porqué pero mis dedos fluyen y golpean las teclas del ordenador intentando descifrar cada pensamiento que sacude mi cabeza y mi conciencia.

No sé si mi vida con 24 años tiene algo que ver a lo que me planteaba cuando llegué a la mayoría de edad. Ese momento en la vida de todo muchacho en el que se ve en un futuro, siempre pensándolo como algo lejano pero ese futuro llega y ya está aquí. Sin que me haya dado cuenta, sin que me haya parado a pensar si lo que hago está bien o mal, si es lo que realmente quiero o, la duda de mi existencia, ¿lucho lo suficiente por lograr lo que quiero?

Sé que mis años todavía no son muchos pero a mí me pesan como una gran tabla de hierro. No son muchos pero ¿voy por el camino correcto o voy demasiado tarde? Pasito a pasito se consiguen las cosas pero, a pesar de que sigo estudiando y de que la rama periodística parece que sigue adelante, mi lado interpretativo sigue dudando. Sigue planteándose si debe esperar un año para hacer algo que podría hacer ahora mismo. Arriesgar, confiar en mí, en mi talento y en esa magia innata que todo actor debe tener.

El cine, la cámara, es algo que pocas veces he probado y que necesito investigar. Creo que es uno de los puntos importantes que le faltan a mi formación pero lo peor de todo es que, a veces, siento que sobre el escenario, no consigo proyectar todo mi aprendizaje, que era más lanzado hace unos años, cuando todo lo que salía de mí partía de mi propio espíritu, de mi propia capacidad creativa, que cada vez veo más difusa. Serán etapas, supongo.

No sé si seguiré escribiendo en este blog, lo volverá a renacer o si volverá a tener una parada abismal, pero hoy lo he intentado. Ha salido de dentro, después de ver una entrevista a Félix Gómez, un actor que ha ido creciendo poco a poco pero que a los 21 años ya estaba en Madrid interpretando a Jero en Al salir de clase, por eso me pregunto, ¿voy tarde?

miércoles, 13 de enero de 2010

Mi "dulce" despertar

Hoy me he levantado sin ganas de nada. Ayer me acosté a las seis de la madrugada y hoy debería haberme levantado para ir a clase... pero no he encontrado mi motivación. No sabía para qué quería ir, me encanta la gente que tengo allí pero no se... esperaba en este nuevo año comenzar de nuevo, con otro espíritu,... pero no lo he conseguido.

Lo volveré a intentar. He luchado mucho por entrar en una escuela de arte dramático como para echarme atrás ahora.

Hoy he entregado un relato para que salga publicado en un libro de relatos. Todos son uno es el título y estoy orgulloso de mi pequeña criatura. Al comienzo del relato hemos tenido que incluir una breve biografía de unas cuatro líneas. A las seis de la mañana no se si es el mejor momento para escribir este tipo de cosas pero esto es lo que salió: Puedo ser yo ese?

Dicen que no se quedarme quieto en mi sillón, que voy feliz por la vida y siempre pienso que mañana será mejor. La noche es mi principal compañía, el día, ese momento en el que demuestro segundo a segundo, minuto a minuto, lo que valgo, lo que sueño, lo que quiero, lo que necesito y lucho con fuerza… hasta decaer. Pero volver a levantarse siempre será más dulce.


¿Puedo ser yo ese?

Espero que mi despertar de mañana siempre sea más dulce.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Esta no es la historia de Antoñita la fantástica

Una mujer sola en el escenario. Retales en su sillón, retales en su teléfono, retales en su perchero, retales en su corazón. Una caja de lata oxidada con tan sólo diez recuerdos y un teléfono que nunca sonará... o tal vez sí. Estos son los ingredientes de un homenaje a la mujer vacía por fuera pero muy llena por dentro, tan llena que hace que la incultura se transforme en poesía y la soledad en unas ganas tremendas que querer vivir... o al menos, soñar.
Una interpretación magestuosa de Gina Escanez que se atreve a meterse de lleno y sin tapujos, por primera vez en una interpretación en solitario y sale triunfal, orgullosa de un trabajo minucioso y sin remiendos. La tela de una vida que se descubre dándonos lo mejor de ella, lo que sólo ella sabe dar. Fuerza y energía cuando Antoñita lo necesita y sentimiento y nostalgia cuando los recuerdos se le afloran en una conversación con Sole.
Una mención especial también a la dirección y al texto, una poesía que llega al corazón sin que apenas nos demos cuenta (nunca pude pensar que el mundo de la costura diese tanto de sí en el lenguaje), de Verónica Rodríguez, y a un vestuario y una escenografía impecables.

Quizá una máquina de escribir no sea la mejor compañía del mundo pero... a falta de pan, buenas son tortas.

Intimista a más no poder. Tan sólo una pega: el saloncito de Antoñita es muy acogedor pero se merece una sala más grande y un escenario que no comparta el suelo con el espectador pero,por favor, sin perder ese intimismo que caracteriza a la obra.

Por favor, que se pare el mundo, que me quiero bajar.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Tiempo de reflexión


Lo se, otro parón ha acechado a este sueño sin fin... pero era necesario.

Mi vida ha continuado como siempre,... sin rumbo y sin pausa, sin un descanso descifrado que me haga cerciorarme de que lo que sucede a mi alrededor y lo que sucede conmigo es lo que yo realmente quiero que suceda. Cinco años estudiando una carrera, dos en otra artística, y 22 de vida que pronto serán uno más para adentrarme en otro año que será igual, o quizá distinto.

Pero hoy, después de casi dos horas de entrevista a una de mis artistas preferidas, Vega, en el programa Las 1001 noches, me he dado una pausa para pensar... o para escribir... porque realmente escribo ahora mismo sin pensar en lo que escribo, simplemente siento. Tengo claro lo que quiero en mi vida pero me sucede muchas veces que no se cómo conseguirlo. Es complicado elegir el camino correcto, seguramente será el más arriesgado, pero también el más interesante e intrigante, el más divertido, el que más lágrimas me acarreará pero he de conseguir mi sueño.

Con los pies sobre la tierra, siempre.

¿Y mi vida? ¿Qué pasa con mi vida? ¿Realmente vivo por mí o vivo por los que me quieren? Comenta Vega que su éxito en personal es tener alguien que te quiera y que tú lo quieras a él de la misma manera y que lo mejor en la vida es tener gente que te quieran. Evidentemente es cierto. Al fin y al cabo es lo único que siempre permanece cuando se cuida. De nada sirve un éxito si no tienes a nadie con quien tomarte unas cervezas para celebrarlo.

¿Y dónde está ese puntito de locura que tanto me gusta? Debe volver. Debo luchar por ello tanto o más que por mi sueño, porque una cosa lleva a la otra. Actuar sin pensar a veces es positivo aunque después te tengas que lamentar de las consecuencias, pero siempre sabrás que has actuado como te pedía tu corazón.

Y eso es lo que realmente importa.

Gracias, Vega!

sábado, 3 de octubre de 2009

El secreto de sus ojos


El pasado siempre está ahí... dicen que es mejor olvidarse de lo que nos pasó pero sin quererlo siempre quedan heridas abiertas, imposibles de cicatrizar.
Una película en la que Benjamín Espósito volverá a abrir la puerta de 25 años atrás para arreglar o terminar de solucionar lo que nunca solucionó en su tiempo. La vida profesional, con el caso Morales, y la vida personal, con Irene. Todo ello para escribir una novela y para poder ser feliz del todo, sin resquicios del pasado.
Tremendo final en el que la cadena perpetua cobra un sentido diferente y en el que a veces es mejor dejar libre al asesino de tu mujer que morirte en vida con él. Excelente interpretación de Ricardo Darín que vuelve a interpretar a ese hombre hundido que sale de su hundimiento por cuenta propia. Y, como viene haciendo común, Campanella no defrauda.

Mi reflexión personal va más allá de la película, porque dice mucho más: Una mirada, una carrera viendo como se aleja la persona que quieres y no sabes como bajarte de ese tren que te aleja de ella. Me he arrepentido tantas veces de lo no hecho... de huir y arrepentirme de no volver en cada paso... que ojalá todo sea como en El secreto de sus ojos, en el que el tiempo lo dice todo. Seremos boludos pero siempre tiramos pa' lante, nunca retrocedemos y decimos "No me voy a arrepentir" y voy a hacer lo que verdaderamente siento, lo que verdaderamente quiero.

¿Quién escribirá el final de nuestra vida?

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Sin motivación escénica pero con un nuevo espíritu



Sin motivación escénica:

Sin ganas de improvisar
Sin ganas de respirar por el diafragma
Sin ganas de repetir un monólogo absurdo
Sin ganas de colorear mis tensiones
Sin ganas de impulsar con el centro
Sin ganas de buscar mis razones para querer
Sin ganas de buscar mis razones para negar



Con un nuevo espíritu:

Con ganas de salir de noche
Con ganas de conocer gente
Con ganas de sentir placer
Con ganas de dar placer
Con ganas de obviar lo inservible
Con ganas de buscar lugares nuevos
Con ganas de explorar los ya conocidos



Después de Nueva York... algo ha cambiado

lunes, 14 de septiembre de 2009

Cosas que nunca olvidarás



Estoy en mi casa pero me falta algo. Mi habitación es quizá demasiado grande. Una cama, falta una litera. Faltan los folletos de los musicales de Brodway, falta ese armario pequeño con la puerta que no se cierra. Falta esa sartén en el suelo. Esa almohada pequeña llena de pelos que desgraciadamente cada día caen más. Falta la estación de metro en le puerta de mi casa y esa gente sentada en el suelo con sus portátiles, cada día más pequeños, encima de sus rodillas. Falta ducharse con chanclas. El donut de toffee antes de acostarme y levantarme para apagar la luz antes de acostarme. Falta esa ventana que tanto costó abrir. Esa leche en formato pequeño y esa cazuela hirviendo. Falta esa botella de vozka y el limón concentrado esperando siempre a ser bebido. Falta ese vater con el agua duplicando la española y esa ducha que siempre acababa quemándote. Me falta saber porqué lo hice. Porqué fui y porque volví. Falta el Empire State cada mañana y esas Torres Gemelas sin cimientos ni ventanas ilusionadas sólo con luz el 11 de septiembre. Me falta el agua del Niagara Falls y la luz artificial de Times Square. La guitarra giratoria de Hard Rock Café y la calle 45 donde está The Lion King. Me falta la línea 1, la roja, la 2 y la 3.
No quiero volver a enterarme de lo malo de mi casa. De que mi abuelo sigue cayendo y de que todo vuelve a ser igual. Ya no hay Marcos en mi cama, ni tan siquiera en mi imaginación. No hay Mad River donde encontrarlo, ni cruz en su cuello. No hay chicle en su boca ni mirada fortuita en el lavabo. Me falta la inocencia de Bajo la lluvia. Me falta el compañero. Me falta mi downgirl. Me falta Nueva York.

viernes, 4 de septiembre de 2009

New York, NY






No hay nada mejor que pasar una tarde tumbado en Central Park, relajado, sin prisas, en paz... No hay nada mejor que pasar de noche por Time Square, sus luces deslumbran sin apenas mirarlas, es el colmo de la publicidad pero rellena un hueco necesario para la ciudad de Nueva York.



No hay nada mejor que pasear por Greenwich Village, sus calles, sus casas, mi gran tienda...



No hay nada mejor que subir cada mañana al edificio más alto de la ciudad y no darte cuenta de que estás en él. ... el Empire State parece apoteósico...pero más increible es verlo desde Chinatown... algo fuera de Nueva York aunque esté en pleno Manhattan.



No hay nada mejor que observar de cerca La noche estrellada de Van Gogh, Las latas Campells de Warhol o las mujeres más conocidas de Picasso...



No hay nada mejor que dormir una hora a los pies de la Estatua de la Libertad... verde...






Próximamente.... Las Cataratas del Niágara... y el Musical de The Leon King

miércoles, 19 de agosto de 2009

Otra forma de entender la vida

De nuevo me marcho. Se que la despedida no será muy emotiva, es lógico poco a poco también se van de vacaciones los que han estado conmigo estos dos meses. Pero no importa, me quedo con un buen recuerdo. Se a ciencia cierta cual es mi pasión en esa vida y no voy a dejar de luchar hasta conseguirla pero este verano me he demostrado a mi mismo que otras maneras de vivir que no son tan malas -ojo, que eso no quiere decir que la cambie por la que más deseo, sino que no sería un fracaso en mi vida-.
El Diario de Sevilla me ha demostrado que hay facetas del periodismo que realmente me apasionan y es eso lo que me llama la atención de esta carrera. Es su vinculación con el mundo del teatro y del cine. Entrevistas a directores de cine, como Jaime Rosales o Paco Cabezas, a nuevas propuestas artísticas como la de Roberto Quintana o la de Pepa Gamboa pero, por supuesto, las que me han tocado la fibra sensible han sido Matilde López e Isabel de Ocampo, directora de Los Shespirs y directora de un documental sobre ellos respectivamente.
Los Shespirs son un grupo de teatro de un instituto de las Tres Mil Viviendas que han demostrado que su barrio tiene algo más que droga y delincuencia. Su pasión no es menor que la mía y la demuestran llevando a Almagro su propia versión de Romeo y Julieta, Raul y Julia, en la que los Montescos y Capuletos se intercambian por gitanos y payos. Las conversaciones que he podido tener con ambas me han aportado mucho y es que no hay que estar en Arte Dramático para sentir el arte de la interpretación y que no eres menos por no llegar a lo más alto, como me dijo Isabel "El éxito no es lo alto que llegas sino el camino que recorres". Con eso me quedo.

Os dejo un enlace con la noticia: http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/493025/documental
/retrata/coraje/los/shespirs/las/tres/mil.html

miércoles, 29 de julio de 2009

Un cumpleaños blogero sin ánimo de lucro

Un mes extraño, de flojera blogera que ni siquiera me ha permitido festejar el primer cumpleaños de Sueño sin fin. No es que no haya tenido cosas que contar, películas que analizar (Cleopatra, Los amantes del círculo polar, Fuera de carta, La soledad, Elegy, son películas que en sus mas o sus menos -de más a menos en orden decreciente- me han aportado algo y espero poder algún día analizar), obras que comentar (El enfermo imaginario de Viento Sur),...
Ha sido un año distinto, con mucha gente nueva y muchos grandes y ahora vuelvo a trabajar en "el periodismo", como dice mi madre. Diario de Sevilla es el lugar que me ha acogido (iba a entrar de nuevo en El Correo de Andalucía pero tan poco tiempo era imposible, no creaís que os olvido ehh!!), por poco tiempo porque a finales de agosto me mudo a Nueva York, aunque sólo sea por tres semanas... lo espero con ganas, ahi cosas que hacer aquí pero seguro que allí a mi angel y a mi nos espera algo muy bueno.
Contaré hazañas y anécdotas del viaje en el blog así que creo que la actividad volverá por esa fecha... si me vuelven las ganas de actualizar, aquí estaré y espero que esteís vosotros también.

sábado, 4 de julio de 2009

Caótica Ana

Tenía ganas de verla. Después de Lucía y el sexo, Julio Medem se adentró en el caos de una joven con aires hippies que va descubriendo poco a poco lo que tiene dentro de si misma.
Es increíble el lugar en el que vive con su padre nada más empezar la película. Esa cueva llena de puertas que simboliza cada una de las vidas que Ana ha vivido sin darse cuenta. Una casa llena de simbolismo y un paisaje que aborda toda la primera parte de la película que te adentra en un mundo casi imposible de vivir pero en el que a muchos nos gustaría estar por un tiempo.
El segundo lugar en el que se adentra Ana en esta película en la que los viajes marcan cada uno de los diez números que suenan en la cuenta atrás de la hipnosis de su vida. Un lugar bohemío, propio del Montmartre parisino, en el pleno centro de Madrid. El arte en todas sus dimensiones se adentra en una casa en la que todos son uno y uno son todos. Allí conoce a Linda, interpretada por Bebe, genio en todo lo que se propone, que con su síntesis de la realidad humana en "Los hombres son unos violadores y las mujeres unas putas", presenta a Ana una vida distinta, una vida que pronto será la suya.
Es extraña sí, pero Caótica Ana llega, te adentra en un mundo, otro mundo distinto al nuestro, en el que el amor simboliza mucho más y en el que cada gesto, cada lágrima, cada mirada llega a otra dimensión más aérea y mucho menos terrenal. Una película en la que Medem homenajea a su hermana y en la que las historias pierden la realidad en los labios de unos actores que casi hacen creíble el caos de Ana. Por cierto, Manuela Vellés aparece preciosa en cada una de las imágenes.

sábado, 27 de junio de 2009

Escapar



Irse, escaparse, sin destino, sin final, sin saber a dónde, sin saber con quién, sin saber por qué, caer en la cuenta de que no tienes donde dormir esa noche, de que tu comida es un triste bocadillo, de que lo que te rodea es solo naturaleza y tu furgoneta, dormir debajo de un árbol, mirando las estrellas y que te despierten los rayos del sol y el cantar de los pájaros.
Si ella lo hizo, lo podemos hacer todos. Bebe estrena nuevo disco. Y punto. Despierta con tan sólo una nota tantos sentimientos, ansias de libertad. De escapar. De huir de lo que te agota, de lo que te estresa.
Mi vida es un continuo no parar. Sin darme cuenta de lo que hago en realidad, sin apreciar cada segundo, cada instante que recorre mi cuerpo en un universo lleno de caos y locura, sin apreciar de verdad a la gente porque no tengo tiempo ni de escuchar lo que me dicen sin palabras, lo que expresa la mirada de las personas.
En agosto me voy a New York. No creo que sea el viaje que me haga darme cuenta de esto que expreso en estas pocas palabras pero espero aprovecharlo. Relajarme, sentirme libre, y apreciar lo que tengo aquí.
Algún día podré decir "Me fui" pero ya estoy aquí y he vuelto renovado, feliz.

martes, 23 de junio de 2009

Aprendiz de la vida



A partir de hoy empieza una nueva etapa en nuestro grupo. La primera etapa de La partida ha concluido; con éxito, eso sí. Ahora habrá que esperar una nueva reunión para saber si habrá desenlace o un continuará con nuevos proyectos y con insert coin para La partida.
De ellos he aprendido muchas cosas, muchas del teatro pero las que más de humanidad. La superación del dolor a través de teatro por parte de Nino, siempre tierno, siempre cariñoso. La templanza y la energía de Pilar, divertida a más no poder. El saber que siempre hay momentos para la locura de Angela. Ternura, saber estar, elegancia, comprensión ante lo incomprendido de Isabelle. Ese niño que nunca se apagará del cuerpo de Sergio. El saber vivir como uno quiere de Luisa, un día hace tres años dijiste que tú y yo nos íbamos a llevar bien y aquí seguimos. Y, por supuesto, que decir de mi partener, como ella dice, Pitu, alegría argentina, admiración de espíritu y valentía.
Quizá no pueda decir que son mis mejores amigos pero sí que estos dos años que he pasado a vuestro lado, tres en el caso de algunos, han sido muy intensos. Dos veces a la semana nos contábamos lo más interesante de nuestra jornada y nos metíamos en el papel de unos personajes que adorábamos y admirábamos. Somos un grupo y lo seguiremos siendo porque lo valemos. Porque a pesar de ser muy diferentes, nos adoramos.
Y, no podría terminar este recordatorio de futura nostalgia que empieza a surgir tres horas después de terminar la función, sin nombrar a mi querida Gina. Te conocí antes en el escenario que en la clase y desde ahí mi admiración por tí ha superado las barreras de cada una de las cosas que me has enseñado. Puedo decir que de tí he aprendido en dos días a la semana mucho más que las jornadas semanales de Arte Dramático. Cercana, cariñosa, con ímpetu, con pasión, con cariño, con entrega, has dado todo de tí por unos aprendices que aspiramos a ser algo, a avanzar en este mundo, cada uno por el camino que quiera seguir pero sin perdernos de vista.

Me encantan cada una de vuestras sonrisas.

Os quiero (y que esto no suene a despedida)

sábado, 20 de junio de 2009

La partida


Os presento mi próxima obra. Se estrena hoy en la Sala Cero. Serán mi primer doble fuera de Sem Seber y a nivel semiprofesional (aunque Gina Escanez, la directora, hoy nos haya dicho que con La partida hablamos de una obra profesional) a las 20.30 y a las 22.30. Para los que tengan planes esta noche, el lunes a las 22.30 se repetirá la función.
La partida habla de una familia a niveles legales, de una herencia que deja 'la vieja' y de un juego que nadie está dispuesto a abandonar. Es una comedia negra con tintes timbartianos en los que personajes están sacados de la vida real pero caricaturizados para que su ambición y su deseo de vencer sea más extremista. Ocurren cosas muy duras pero de las que te ries sin darte cuenta.
Tres contrincantes y una intrusa que dice saberlo todo. Dos niños con ganas de viajar hacia no se sabe donde, un abogado y una católica acompañada de su cruz componen una obra que merece la pena. La hemos hecho con ganas, sin tiempo pero encontrando huecos en nueve agendas muy apretadas, con una música excepcional, un vestuario sacado de un cuadro de Caravaggio y una escenografía plagada de telarañas. Ilusión encima del escenario. El festival El futuro a escena nos espera. Esperemos que el público también.
No os digo más, ¡teneís que verla! ¿Juegas a su partida?

lunes, 8 de junio de 2009

¿Estás ahí?


La última obra de esta temporada del Lope de Vega nos trae un argumento original e inolvidable.
Una pareja se muda a un piso un tanto ruinoso en el que les espera una adorable compañía, un gran hombre invisible. Todo lo que sucede será extraño pero creíble a la vez. Francisco y Ana forman esta entrañable pareja que demostrará el poder del amor aún sin la presencia humana. ¿Es duro superar una muerte? Evidentemente pero hay que hacerlo aunque vivas con el alma de esa persona.
Cómica, asustadiza, trágica,... pero sobre todo real, viva y sin freno. Los elementos teatrales están utilizando a la perfección y entre éstos y el talento de los actores vemos como el tercer personaje de la historia, Claudio, está siempre presente aunque nunca lo lleguemos a ver.
Es inevitable destacar la gran capacidad artística de los actores. Paco León, que resalta su belleza en la obra, aunque vuelve a hacer del tonto de turno, está impecable durante toda la función y destaca de manera especial en su primera media hora en solitario. Maripaz Sayago, por su parte, está floja y falta de energía en su primera aparición pero crece a medida que avanza la obra, mostrando una capacidad corporal y emotiva que llegan al espectador sin temor a complicarse la mente.
¿Estas ahí? es un alegato al más allá, a lo que no vemos pero sentimos, palpamos, un querer pero no poder y, sobre todo, una esperanza ante los que se marchan, que siempre estarán allí.

viernes, 29 de mayo de 2009

Reencuentro

Quería volver, tenía que volver. Tenía que recorrer 200 kilómetros para una conversación, para reencontrarme contigo, con aquella niña loca pero con gran corazón que dejé un día y que desapareció sin avisar.
Tus risas alegraban los días que pasaba en Villanueva. Tus historias, mis historias y el sol del verano era todo lo que necesitábamos. Nunca conseguimos ser primos telefónicos, no sabemos hablar a través de un cable, necesitamos vernos, saber con tan sólo mirarnos a los ojos, lo que pensamos, que nos comprendemos y que, juntos, somos más fuertes.
No hay culpables de nuestro distanciamiento, sólo las circunstancias. Me dolía que llegase, una vez cada dos o tres meses, y te fueses a verlo a él. Me dolía y me extrañaba. "Será el proceso de evolución de cada uno", pensaba.
Pero hoy me alegro, te veía ahí, sentada en el sillón, sin haber dormido, y contándome, con la sinceridad que habías ocultado, todo lo que te había pasado en los últimos dos años. Cosas que desconocía pero que me las contabas como si hubiesen ocurrido ayer. No había reproches y eso me emocionaba. Sentía ganas de llorar cuando me contaste que lo habías pasado mal y me entristecía el no haber estado a tu lado. Pero ahora eres feliz de nuevo.
Me echabas de menos. Te echaba de menos. Te echo de menos. Me echas de menos. TE QUIERO, INÉS.

jueves, 21 de mayo de 2009

Montmartre. Una barrio de lujuría


Si te cuento cómo me lo paso representándolo, seguramente irías a verlo pero esto está dentro de Teatros del mundo y hablaré de la obra, que es lo que toca hoy. Evidentemente, la subjetividad estará impregnada en cada una de mis palabras pero, ¿cómo no hacerlo?

El Lapin Agile (El conejo ágil) es un cabaret que abre sus puertas cada viernes para hacer disfrutar a su público de las chicas más sensuales del planeta, o eso pretender ser. Su dueño, Frederic, vive plena y felizmente rodeado de sus cachorrillos y de su estrella, la gran Satine. El amor se impondrá en la vida del Lapin Agile y el diamante reluciente buscará escapatoria. ¿Lo logrará? Los bailes y las canciones que se representan en el escenario del Casino del Aljarafe nos darán la respuesta.
Diversión, risas, calentura, sexo, desenfreno, más sexo, pasión, amor, celos, traición, ira y desesperación. Todo en una hora de espectáculo y en un barrio parisino, Montmartre que cambiará su fama de artístico por lo lujorioso.

Cuando terminé la primera función, me relajé. Necesité un cuarto de hora para decir "¡Ostia, qué bien me lo he pasado!". Espero que cada una de las funciones que hagamos (ojalá sean muchas, eso depende del público que vaya) sigan siendo igual de divertidas.

sábado, 9 de mayo de 2009

Bifurcación obligada en el camino

Y CONTINUA...

De pronto escuche mi nombre. Francisco Jesús Redondo Pulido. Cogí mi baúl, mi bolsa con la ropa, el chalequillo, los zapatos, mi caja en forma de corazón que me regaló Laura de Zaragora, mi cd,... todo estaba preparado. Era el último. Un suspiro, un "Mucha mierda! demasiado típico pero necesario, dos pasos y, sin darme cuenta, la puerta ya está cerrada.
Preguntas personales sobre lo que he hecho relacionado con el teatro. Símpatía fingida y a hacer los ejercicios.
Lo primero, lectura de un texto, evidentemente mi capacidad mental no da para tanto como para acordarme. Lo segundo, la canción. Un 'Cuando me vaya' que estuvo acompañándome durante todo el verano y en las lágrimas de mi ángel que la identificaba con la posterior despedida que nunca se llegó a producir. Mi vocecita emitía sonidos sin control y el tono que la última estrofa..."ese dulce olor a sal...", no me salía. Pasamos al conflicto con un objeto, salió tal y como lo había ensayado. Lo último, poesía dramatizada. Walking around era mi elegida, 'Sucede que me canso de ser hombre, sucede que entro en las sastrerías y en los cines, marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro...", la música era primordial y... ¿cual fue el fallo? No escuchar la música... quizá también la inexperiencia, el miedo a enseñarselo a la gente por haber preparado algo que no fuese valioso, mi seguridad fingida,... trabajado estaba pero quizá la dirección fuese equivocada.
Tras hacer algo cómico, Debora siempre me salvaba de un apuro, salí con un adios que, de verdad, no maquillaba un hasta luego.
Resultado final: 2 (Con la teoría sumaba un 4) -NO APTO-

Ellos se lo perdieron...

domingo, 3 de mayo de 2009

Camino hacia un sueño

Llegué nervioso, "Verás como llego tarde", les decía a Laura y a María. En la puerta me encontré con otros aspirantes a entrar donde yo quería entrar. Pared de madera y marmol blanco. La RESAD tenía su caché. ¿Estaría allí estudiando en tan sólo un mes? Al subir, mallas, flexibilidad, alternativos, hippies,... y en medio, yo, con mis botines Addidas y mi chandal negro, seguía creyendo en mí y pensando que ser actor era mucho más que un calentamiento superpreparado. Ellas pusieron cara extraña, "Jesús no entra" -pensaron. Pero ahí seguían. Riéndose del mundo y de las cinco horas que les esperaban, las suficientes como para hacerse amigas inseparables.

Nos llamaron para la primera prueba, "trabajo individual o colectivo tendente a la valoración de los aspectos psicomotrices de los aspirantes: disponibilidad corporal, energía, elasticidad, capacidad de coordinación y disociación, postura,sentido rítmico y espacial" se llamaba. Al entrar en la sala, una sala enorme, con espejos a los lados, un tribunal nos dió la bienvenida, "Seremos futuros actores, bla,bla,bla" y empezó todo. Al principio no estaba nervioso, no me ví peor que nadie, apostaba por todo y eso se notaba, aunque también era explícita mi inexperiencia. Cuando me dieron un abanico para que repitiera la secuencia que anteriormente había hecho el profesor dije "que sea lo que Dios quiera", y me puse en medio; el primero y salvo en un par de movimientos, lo logré hacer. No había ido del todo mal. Ahora tocaba esperar a que me llamasen para hacer las otras dos pruebas que me había preparado.


Me tocó el último. A tres muchachos que iban detrás mía los mandaron para su casa para que hiciesen las pruebas al día siguiente por falta de tiempo, pero a mí me tocó esperar. Durante esas cinco horas. Durante todo ese tiempo tuve tiempo de ponerme nervioso, de relajarme, de hablar con los otros aspirantes; gente muy preparada, gente soberbia porque ya se habían presentado tres veces y lo conocían todo,... y un donuts en forma de estrella que me trajeron ellas. Nunca olvidaré ese día.... CONTINUARÁ