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lunes, 14 de septiembre de 2009

Cosas que nunca olvidarás



Estoy en mi casa pero me falta algo. Mi habitación es quizá demasiado grande. Una cama, falta una litera. Faltan los folletos de los musicales de Brodway, falta ese armario pequeño con la puerta que no se cierra. Falta esa sartén en el suelo. Esa almohada pequeña llena de pelos que desgraciadamente cada día caen más. Falta la estación de metro en le puerta de mi casa y esa gente sentada en el suelo con sus portátiles, cada día más pequeños, encima de sus rodillas. Falta ducharse con chanclas. El donut de toffee antes de acostarme y levantarme para apagar la luz antes de acostarme. Falta esa ventana que tanto costó abrir. Esa leche en formato pequeño y esa cazuela hirviendo. Falta esa botella de vozka y el limón concentrado esperando siempre a ser bebido. Falta ese vater con el agua duplicando la española y esa ducha que siempre acababa quemándote. Me falta saber porqué lo hice. Porqué fui y porque volví. Falta el Empire State cada mañana y esas Torres Gemelas sin cimientos ni ventanas ilusionadas sólo con luz el 11 de septiembre. Me falta el agua del Niagara Falls y la luz artificial de Times Square. La guitarra giratoria de Hard Rock Café y la calle 45 donde está The Lion King. Me falta la línea 1, la roja, la 2 y la 3.
No quiero volver a enterarme de lo malo de mi casa. De que mi abuelo sigue cayendo y de que todo vuelve a ser igual. Ya no hay Marcos en mi cama, ni tan siquiera en mi imaginación. No hay Mad River donde encontrarlo, ni cruz en su cuello. No hay chicle en su boca ni mirada fortuita en el lavabo. Me falta la inocencia de Bajo la lluvia. Me falta el compañero. Me falta mi downgirl. Me falta Nueva York.

viernes, 4 de septiembre de 2009

New York, NY






No hay nada mejor que pasar una tarde tumbado en Central Park, relajado, sin prisas, en paz... No hay nada mejor que pasar de noche por Time Square, sus luces deslumbran sin apenas mirarlas, es el colmo de la publicidad pero rellena un hueco necesario para la ciudad de Nueva York.



No hay nada mejor que pasear por Greenwich Village, sus calles, sus casas, mi gran tienda...



No hay nada mejor que subir cada mañana al edificio más alto de la ciudad y no darte cuenta de que estás en él. ... el Empire State parece apoteósico...pero más increible es verlo desde Chinatown... algo fuera de Nueva York aunque esté en pleno Manhattan.



No hay nada mejor que observar de cerca La noche estrellada de Van Gogh, Las latas Campells de Warhol o las mujeres más conocidas de Picasso...



No hay nada mejor que dormir una hora a los pies de la Estatua de la Libertad... verde...






Próximamente.... Las Cataratas del Niágara... y el Musical de The Leon King

miércoles, 29 de julio de 2009

Un cumpleaños blogero sin ánimo de lucro

Un mes extraño, de flojera blogera que ni siquiera me ha permitido festejar el primer cumpleaños de Sueño sin fin. No es que no haya tenido cosas que contar, películas que analizar (Cleopatra, Los amantes del círculo polar, Fuera de carta, La soledad, Elegy, son películas que en sus mas o sus menos -de más a menos en orden decreciente- me han aportado algo y espero poder algún día analizar), obras que comentar (El enfermo imaginario de Viento Sur),...
Ha sido un año distinto, con mucha gente nueva y muchos grandes y ahora vuelvo a trabajar en "el periodismo", como dice mi madre. Diario de Sevilla es el lugar que me ha acogido (iba a entrar de nuevo en El Correo de Andalucía pero tan poco tiempo era imposible, no creaís que os olvido ehh!!), por poco tiempo porque a finales de agosto me mudo a Nueva York, aunque sólo sea por tres semanas... lo espero con ganas, ahi cosas que hacer aquí pero seguro que allí a mi angel y a mi nos espera algo muy bueno.
Contaré hazañas y anécdotas del viaje en el blog así que creo que la actividad volverá por esa fecha... si me vuelven las ganas de actualizar, aquí estaré y espero que esteís vosotros también.

sábado, 27 de junio de 2009

Escapar



Irse, escaparse, sin destino, sin final, sin saber a dónde, sin saber con quién, sin saber por qué, caer en la cuenta de que no tienes donde dormir esa noche, de que tu comida es un triste bocadillo, de que lo que te rodea es solo naturaleza y tu furgoneta, dormir debajo de un árbol, mirando las estrellas y que te despierten los rayos del sol y el cantar de los pájaros.
Si ella lo hizo, lo podemos hacer todos. Bebe estrena nuevo disco. Y punto. Despierta con tan sólo una nota tantos sentimientos, ansias de libertad. De escapar. De huir de lo que te agota, de lo que te estresa.
Mi vida es un continuo no parar. Sin darme cuenta de lo que hago en realidad, sin apreciar cada segundo, cada instante que recorre mi cuerpo en un universo lleno de caos y locura, sin apreciar de verdad a la gente porque no tengo tiempo ni de escuchar lo que me dicen sin palabras, lo que expresa la mirada de las personas.
En agosto me voy a New York. No creo que sea el viaje que me haga darme cuenta de esto que expreso en estas pocas palabras pero espero aprovecharlo. Relajarme, sentirme libre, y apreciar lo que tengo aquí.
Algún día podré decir "Me fui" pero ya estoy aquí y he vuelto renovado, feliz.

jueves, 2 de abril de 2009

Roma

Roma es ilusión. Roma es arte. Arte en cada calle, en cada plaza. Italiano. Italiano españolizado. Español italianizado. La Roma turística esconde muchos secretos por descubrir. Muchos callejones en los que encontrarte un rico tesoro.
Roma son ganas de vivir, ganas de disfrutar, venga lo que venga. Roma es amistad. Roma es oro, oro que se le da a Dios, o a su representante en la tierra. Roma es Caravaggio. Roma es Miguel Ángel. Es Jesucristo en brazos de la Virgen. Roma es Apolo y Dafne.
Roma es una habitación de un hostal. Roma es un bocadillo, una grabadora y una cámara de fotos. Roma es pizza, son espaguettis, es queso, es vozka. Roma es un capuchino. Roma es vejez bien decorada. Roma huele a viejo y se siente de piedra. Roma es agua, es una cascada sin fin. Es una moneda que cae para poder volver y es el doblar de una esquina cargado de impresión.
Roma es un sueño hecho realidad de una manera distinta a la soñada.

¿Por qué quedarse con lo malo si te puedes quedar con lo bueno?

jueves, 8 de enero de 2009

Hay que aprovechar los momentos de locura

¿Qué puedes hacer en un arranque de locura? ¿Coger el coche y dar vueltas sin sitio fijo? ¿Ir a comprar sin control? ¿Comerte un buen dulce? ¿Pintar? ¿Escribir lo primero que se te venga a la cabeza? ¿Sacarte un billete a Roma con tus dos mejores amigas?

¿Qué opción escogeís?


Yo he elegido la última. Así, sin que ni para que. El año pasado estuve ahorrando un euro al día para ir a Roma y no conseguimos ir y ahora, sin un duro, nos vamos. Así, porque nos dá la gana.


¡Viva la locura!

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Mediterraneo



Sí, es el mar. Sí, es la canción de Serrat. Pero también es un bar en el que he disfrutado como en pocos bares se puede hacer. Es Barcelona. Calle Balmes 129. No es publicidad. Es recomendación y recuerdos. Sí, las bebidas son caras pero el lugar lo merece. Música en directo y en acústico. Música que no deja indiferente a nadie. Una voz rota, con sentimiento. Una guitarra gastada por las misma música que de sus cuerdas sale. Unos kikos y un Nestie. Lo demás, para mí, está servido. Estar acompañado con gente que tiene tus mismos gustos, engrandece la buena energía. Y sí, es Beth. Artistas como ella, Pedro Javier Hermosilla, Joan Tena,... empezaron en lugares como este y siendo escuchados por oídos como los míos.


El Mediterraneo me impresionó. Se notaba que era Barcelona.


jueves, 13 de noviembre de 2008

Minigira catalana (III)

Tras comer en un superrestuarante (el bar de la tía de mi ángel me encantó, un menú para cada día, y eso es todo, ¿para qué más?) nuestro chóver nos volvió a recoger. El pueblo desconocido nos esperaba. El pueblo de más interior de la provincia (qué me gusta exagerar!) era el lugar al que más temíamos porque los de Palaú Solitá nos dijeron que iba a ir muy poca gente, pero nosotros confíamos en que por lo menos 20 o 30 personas visitasen a La diva al dente. Tras montar el escenario, costó ponerlo todo en su sitio puesto que la diferencia de tamaño de un escenario a otro fue complicada, y después de buscar un sistema de audio idóneo, nos fuimos a maquillarnos.

Fuera llovía, el maquillaje y las ganas de actuar cubrían nuestro rostro. Nadie hacía cola para vernos. Esperaríamos diez minutos, si no llegaba nadie se suspendería la función. Dos almas abrieron la puerta. Fue una ilusión, dos trabajadoras de la casa del pueblo nos volvían a decir que no iba a llegar nadie. Caras de pena, no íbamos a actuar. Recogida de bultos y para Palau de Plegamans. Allí se esperaba lleno absoluto. Así que una cosa sustituiría al fracaso.


Con flamenco fusión en el coche llegamos al teatro del pueblo. El ambiente de público se hacía notar. Cárteles por todos lados. La mano de mi ángel recorría todo el pueblo. Algo nos decía que íbamos a triunfar.
Y así fue. Un teatro acogedor, un público más que generoso, unos compañeros encima del escenario con los que es un privilegio trabajar y un sentimiento, el que siento cuando estoy encima del escenario, que es indescriptible. Nervios y placer en uno. El momento en el que, tendido en el sofá, empieza a correr el telón. De ahí a los aplausos sólo pasó una hora, la mejor de todo el viaje a Barcelona.
Ya habíamos cumplido nuestro objetivo. El domingo era nuestro día de descanso y de disfrute de la ciudad. Barcelona se abría a nuestros pies, pero esa ya es otra historia.

lunes, 27 de octubre de 2008

Minigira catalana (II)

El día se presentaba nublado pero queríamos ver Barcelona aunque sólo fuese una pequeña parte de ella. Las Ramblas nos esperaban llenas de arte estático. La madre Teresa de Calcuta había resucitado y junto a ella un japonés se ponía su traje de gala. Un horrible monstruo abrazaba a Doña Sonrisas y dos rumanas se acercaban para ver que llevábamos en el maletín.


Tras la comida (almorzamos en el Fresco, cada vez este viaje me recordaba más al que hice hace dos años. En el fondo fue muy distinto pero había cosas que nos daba nostalgia a mi ángel y a mi) conocimos a Sebastían, nuestro chóver particular que nos llevó a Saint Celoni, nuestra primera parada. Al llegar, sin palabras. El teatro tenía 500 localidades y ante nuestra vista se presentaba enorme. Un lujazo y un honor actuar allí y, por supuesto, mucho respeto. En seguida nos avisaron de que no iba a ir mucha gente pero daba igual, por pocos que fuesen se merecían el máximo respeto como público. Después de probar las luces, el sonido, hacer un ensayo general en tan tremendo espacio y visitar los camerinos (cada vez nos sentíamos más profesionales aunque siguiesemos pareciendo niños chicos en Wall Disney) me tendí en el sofá y los focos empezaron a alumbrarme. La diva al dente se había hecho realidad y Lolita daba los primeros pasos en el escenario. "¿Qué pasa, Paco? ¿Has pasado la noche aqui?", son las primeras palabras que se escucharon encima del escenario del teatro municipal de Saint Celoni.

Al acabar la función, enhorabuenas y reproches porque la obra había sido demasiado corta y porque no se habían dado cuenta de que ya había terminado (al final de la obra nadie aplaudía y tuvimos que aplaudir nosotros, que momento!!!), pero, en definitiva, gustó y eso es lo importante. La gente salió contenta y aunque al final no habían llegado a sumar 100 localidades, nosotros también salimos más o menos orgullosos de nuestro trabajo; hubo errores pero casi inapreciables.


Al día siguiente nos esperaban otras dos funciones y ahí deberíamos solucionar los errores del final y los que habíamos cometido durante la obra. A la cama y a dormir.

martes, 21 de octubre de 2008

Minigira catalana (I)

Todo viaje comienza, como casi siempre, en un centro de trasporte; en este caso, el areopuerto de Sevilla. Doña Sonrisas estaba volando para Barcelona, había salido una hora antes. Nosotros, la diva, el italiano y mi ángel, esperábamos nuestro avión entre nervios y ganas por comenzar de nuestra primera gira. Entre fotos en movimiento pasamos el tiempo. Barcelona nos esperaba.

El areopuerto catalán nos esperaba y en él, con una sonrisa en la cara y corriendo moviendo los brazos nos esperaba con ansia Doña Sonrisas. Faltaba media hora para que nos recogiesen y teníamos ganas de conocer al alma de Palau Solidari, la ONG que nos "contrató" y al presidente de la misma. Entre imitaciones del cártel de Vicky Cristina Barcelona (estabamos en la ciudad de la película, no se podía esperar menos), bailes e imitaciones de La diva al dente y fotos varias se nos pasó volando el tiempo.


Bienvenida solidaria y camino a Badalona. Soltamos nuestras bolsas de viaje (sólo llevábamos una maleta, por ahorrar money, que ahora cuentan 10 euros) y saludamos a los que nos recogieron en su casa, Los Pimpi Grandfathers, ya los conocía pero cada vez los recuerdo con más nostalgia. Bajamos a buscar un lugar para cenar y viendo las puertas cerradas o a los camareros recoger las últimas mesas, encontramos un kebab abierto y entramos con hambre en la barriga.


Tras la cena, volvemos a nuestra niñez con cacharritos divertidos que me hacen paracer borracho. Gran inicio para un primer día. La primera noche fue divertida. A dormir que al día siguiente había que trabajar, que agradable suena decir que actuar es trabajar.



La historia continua.... (lo siento Mercedes te he copiado la idea)