martes, 23 de junio de 2009

Aprendiz de la vida



A partir de hoy empieza una nueva etapa en nuestro grupo. La primera etapa de La partida ha concluido; con éxito, eso sí. Ahora habrá que esperar una nueva reunión para saber si habrá desenlace o un continuará con nuevos proyectos y con insert coin para La partida.
De ellos he aprendido muchas cosas, muchas del teatro pero las que más de humanidad. La superación del dolor a través de teatro por parte de Nino, siempre tierno, siempre cariñoso. La templanza y la energía de Pilar, divertida a más no poder. El saber que siempre hay momentos para la locura de Angela. Ternura, saber estar, elegancia, comprensión ante lo incomprendido de Isabelle. Ese niño que nunca se apagará del cuerpo de Sergio. El saber vivir como uno quiere de Luisa, un día hace tres años dijiste que tú y yo nos íbamos a llevar bien y aquí seguimos. Y, por supuesto, que decir de mi partener, como ella dice, Pitu, alegría argentina, admiración de espíritu y valentía.
Quizá no pueda decir que son mis mejores amigos pero sí que estos dos años que he pasado a vuestro lado, tres en el caso de algunos, han sido muy intensos. Dos veces a la semana nos contábamos lo más interesante de nuestra jornada y nos metíamos en el papel de unos personajes que adorábamos y admirábamos. Somos un grupo y lo seguiremos siendo porque lo valemos. Porque a pesar de ser muy diferentes, nos adoramos.
Y, no podría terminar este recordatorio de futura nostalgia que empieza a surgir tres horas después de terminar la función, sin nombrar a mi querida Gina. Te conocí antes en el escenario que en la clase y desde ahí mi admiración por tí ha superado las barreras de cada una de las cosas que me has enseñado. Puedo decir que de tí he aprendido en dos días a la semana mucho más que las jornadas semanales de Arte Dramático. Cercana, cariñosa, con ímpetu, con pasión, con cariño, con entrega, has dado todo de tí por unos aprendices que aspiramos a ser algo, a avanzar en este mundo, cada uno por el camino que quiera seguir pero sin perdernos de vista.

Me encantan cada una de vuestras sonrisas.

Os quiero (y que esto no suene a despedida)

sábado, 20 de junio de 2009

La partida


Os presento mi próxima obra. Se estrena hoy en la Sala Cero. Serán mi primer doble fuera de Sem Seber y a nivel semiprofesional (aunque Gina Escanez, la directora, hoy nos haya dicho que con La partida hablamos de una obra profesional) a las 20.30 y a las 22.30. Para los que tengan planes esta noche, el lunes a las 22.30 se repetirá la función.
La partida habla de una familia a niveles legales, de una herencia que deja 'la vieja' y de un juego que nadie está dispuesto a abandonar. Es una comedia negra con tintes timbartianos en los que personajes están sacados de la vida real pero caricaturizados para que su ambición y su deseo de vencer sea más extremista. Ocurren cosas muy duras pero de las que te ries sin darte cuenta.
Tres contrincantes y una intrusa que dice saberlo todo. Dos niños con ganas de viajar hacia no se sabe donde, un abogado y una católica acompañada de su cruz componen una obra que merece la pena. La hemos hecho con ganas, sin tiempo pero encontrando huecos en nueve agendas muy apretadas, con una música excepcional, un vestuario sacado de un cuadro de Caravaggio y una escenografía plagada de telarañas. Ilusión encima del escenario. El festival El futuro a escena nos espera. Esperemos que el público también.
No os digo más, ¡teneís que verla! ¿Juegas a su partida?

lunes, 8 de junio de 2009

¿Estás ahí?


La última obra de esta temporada del Lope de Vega nos trae un argumento original e inolvidable.
Una pareja se muda a un piso un tanto ruinoso en el que les espera una adorable compañía, un gran hombre invisible. Todo lo que sucede será extraño pero creíble a la vez. Francisco y Ana forman esta entrañable pareja que demostrará el poder del amor aún sin la presencia humana. ¿Es duro superar una muerte? Evidentemente pero hay que hacerlo aunque vivas con el alma de esa persona.
Cómica, asustadiza, trágica,... pero sobre todo real, viva y sin freno. Los elementos teatrales están utilizando a la perfección y entre éstos y el talento de los actores vemos como el tercer personaje de la historia, Claudio, está siempre presente aunque nunca lo lleguemos a ver.
Es inevitable destacar la gran capacidad artística de los actores. Paco León, que resalta su belleza en la obra, aunque vuelve a hacer del tonto de turno, está impecable durante toda la función y destaca de manera especial en su primera media hora en solitario. Maripaz Sayago, por su parte, está floja y falta de energía en su primera aparición pero crece a medida que avanza la obra, mostrando una capacidad corporal y emotiva que llegan al espectador sin temor a complicarse la mente.
¿Estas ahí? es un alegato al más allá, a lo que no vemos pero sentimos, palpamos, un querer pero no poder y, sobre todo, una esperanza ante los que se marchan, que siempre estarán allí.

viernes, 29 de mayo de 2009

Reencuentro

Quería volver, tenía que volver. Tenía que recorrer 200 kilómetros para una conversación, para reencontrarme contigo, con aquella niña loca pero con gran corazón que dejé un día y que desapareció sin avisar.
Tus risas alegraban los días que pasaba en Villanueva. Tus historias, mis historias y el sol del verano era todo lo que necesitábamos. Nunca conseguimos ser primos telefónicos, no sabemos hablar a través de un cable, necesitamos vernos, saber con tan sólo mirarnos a los ojos, lo que pensamos, que nos comprendemos y que, juntos, somos más fuertes.
No hay culpables de nuestro distanciamiento, sólo las circunstancias. Me dolía que llegase, una vez cada dos o tres meses, y te fueses a verlo a él. Me dolía y me extrañaba. "Será el proceso de evolución de cada uno", pensaba.
Pero hoy me alegro, te veía ahí, sentada en el sillón, sin haber dormido, y contándome, con la sinceridad que habías ocultado, todo lo que te había pasado en los últimos dos años. Cosas que desconocía pero que me las contabas como si hubiesen ocurrido ayer. No había reproches y eso me emocionaba. Sentía ganas de llorar cuando me contaste que lo habías pasado mal y me entristecía el no haber estado a tu lado. Pero ahora eres feliz de nuevo.
Me echabas de menos. Te echaba de menos. Te echo de menos. Me echas de menos. TE QUIERO, INÉS.

jueves, 21 de mayo de 2009

Montmartre. Una barrio de lujuría


Si te cuento cómo me lo paso representándolo, seguramente irías a verlo pero esto está dentro de Teatros del mundo y hablaré de la obra, que es lo que toca hoy. Evidentemente, la subjetividad estará impregnada en cada una de mis palabras pero, ¿cómo no hacerlo?

El Lapin Agile (El conejo ágil) es un cabaret que abre sus puertas cada viernes para hacer disfrutar a su público de las chicas más sensuales del planeta, o eso pretender ser. Su dueño, Frederic, vive plena y felizmente rodeado de sus cachorrillos y de su estrella, la gran Satine. El amor se impondrá en la vida del Lapin Agile y el diamante reluciente buscará escapatoria. ¿Lo logrará? Los bailes y las canciones que se representan en el escenario del Casino del Aljarafe nos darán la respuesta.
Diversión, risas, calentura, sexo, desenfreno, más sexo, pasión, amor, celos, traición, ira y desesperación. Todo en una hora de espectáculo y en un barrio parisino, Montmartre que cambiará su fama de artístico por lo lujorioso.

Cuando terminé la primera función, me relajé. Necesité un cuarto de hora para decir "¡Ostia, qué bien me lo he pasado!". Espero que cada una de las funciones que hagamos (ojalá sean muchas, eso depende del público que vaya) sigan siendo igual de divertidas.

sábado, 9 de mayo de 2009

Bifurcación obligada en el camino

Y CONTINUA...

De pronto escuche mi nombre. Francisco Jesús Redondo Pulido. Cogí mi baúl, mi bolsa con la ropa, el chalequillo, los zapatos, mi caja en forma de corazón que me regaló Laura de Zaragora, mi cd,... todo estaba preparado. Era el último. Un suspiro, un "Mucha mierda! demasiado típico pero necesario, dos pasos y, sin darme cuenta, la puerta ya está cerrada.
Preguntas personales sobre lo que he hecho relacionado con el teatro. Símpatía fingida y a hacer los ejercicios.
Lo primero, lectura de un texto, evidentemente mi capacidad mental no da para tanto como para acordarme. Lo segundo, la canción. Un 'Cuando me vaya' que estuvo acompañándome durante todo el verano y en las lágrimas de mi ángel que la identificaba con la posterior despedida que nunca se llegó a producir. Mi vocecita emitía sonidos sin control y el tono que la última estrofa..."ese dulce olor a sal...", no me salía. Pasamos al conflicto con un objeto, salió tal y como lo había ensayado. Lo último, poesía dramatizada. Walking around era mi elegida, 'Sucede que me canso de ser hombre, sucede que entro en las sastrerías y en los cines, marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro...", la música era primordial y... ¿cual fue el fallo? No escuchar la música... quizá también la inexperiencia, el miedo a enseñarselo a la gente por haber preparado algo que no fuese valioso, mi seguridad fingida,... trabajado estaba pero quizá la dirección fuese equivocada.
Tras hacer algo cómico, Debora siempre me salvaba de un apuro, salí con un adios que, de verdad, no maquillaba un hasta luego.
Resultado final: 2 (Con la teoría sumaba un 4) -NO APTO-

Ellos se lo perdieron...

domingo, 3 de mayo de 2009

Camino hacia un sueño

Llegué nervioso, "Verás como llego tarde", les decía a Laura y a María. En la puerta me encontré con otros aspirantes a entrar donde yo quería entrar. Pared de madera y marmol blanco. La RESAD tenía su caché. ¿Estaría allí estudiando en tan sólo un mes? Al subir, mallas, flexibilidad, alternativos, hippies,... y en medio, yo, con mis botines Addidas y mi chandal negro, seguía creyendo en mí y pensando que ser actor era mucho más que un calentamiento superpreparado. Ellas pusieron cara extraña, "Jesús no entra" -pensaron. Pero ahí seguían. Riéndose del mundo y de las cinco horas que les esperaban, las suficientes como para hacerse amigas inseparables.

Nos llamaron para la primera prueba, "trabajo individual o colectivo tendente a la valoración de los aspectos psicomotrices de los aspirantes: disponibilidad corporal, energía, elasticidad, capacidad de coordinación y disociación, postura,sentido rítmico y espacial" se llamaba. Al entrar en la sala, una sala enorme, con espejos a los lados, un tribunal nos dió la bienvenida, "Seremos futuros actores, bla,bla,bla" y empezó todo. Al principio no estaba nervioso, no me ví peor que nadie, apostaba por todo y eso se notaba, aunque también era explícita mi inexperiencia. Cuando me dieron un abanico para que repitiera la secuencia que anteriormente había hecho el profesor dije "que sea lo que Dios quiera", y me puse en medio; el primero y salvo en un par de movimientos, lo logré hacer. No había ido del todo mal. Ahora tocaba esperar a que me llamasen para hacer las otras dos pruebas que me había preparado.


Me tocó el último. A tres muchachos que iban detrás mía los mandaron para su casa para que hiciesen las pruebas al día siguiente por falta de tiempo, pero a mí me tocó esperar. Durante esas cinco horas. Durante todo ese tiempo tuve tiempo de ponerme nervioso, de relajarme, de hablar con los otros aspirantes; gente muy preparada, gente soberbia porque ya se habían presentado tres veces y lo conocían todo,... y un donuts en forma de estrella que me trajeron ellas. Nunca olvidaré ese día.... CONTINUARÁ