sábado, 3 de octubre de 2009

El secreto de sus ojos


El pasado siempre está ahí... dicen que es mejor olvidarse de lo que nos pasó pero sin quererlo siempre quedan heridas abiertas, imposibles de cicatrizar.
Una película en la que Benjamín Espósito volverá a abrir la puerta de 25 años atrás para arreglar o terminar de solucionar lo que nunca solucionó en su tiempo. La vida profesional, con el caso Morales, y la vida personal, con Irene. Todo ello para escribir una novela y para poder ser feliz del todo, sin resquicios del pasado.
Tremendo final en el que la cadena perpetua cobra un sentido diferente y en el que a veces es mejor dejar libre al asesino de tu mujer que morirte en vida con él. Excelente interpretación de Ricardo Darín que vuelve a interpretar a ese hombre hundido que sale de su hundimiento por cuenta propia. Y, como viene haciendo común, Campanella no defrauda.

Mi reflexión personal va más allá de la película, porque dice mucho más: Una mirada, una carrera viendo como se aleja la persona que quieres y no sabes como bajarte de ese tren que te aleja de ella. Me he arrepentido tantas veces de lo no hecho... de huir y arrepentirme de no volver en cada paso... que ojalá todo sea como en El secreto de sus ojos, en el que el tiempo lo dice todo. Seremos boludos pero siempre tiramos pa' lante, nunca retrocedemos y decimos "No me voy a arrepentir" y voy a hacer lo que verdaderamente siento, lo que verdaderamente quiero.

¿Quién escribirá el final de nuestra vida?

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Sin motivación escénica pero con un nuevo espíritu



Sin motivación escénica:

Sin ganas de improvisar
Sin ganas de respirar por el diafragma
Sin ganas de repetir un monólogo absurdo
Sin ganas de colorear mis tensiones
Sin ganas de impulsar con el centro
Sin ganas de buscar mis razones para querer
Sin ganas de buscar mis razones para negar



Con un nuevo espíritu:

Con ganas de salir de noche
Con ganas de conocer gente
Con ganas de sentir placer
Con ganas de dar placer
Con ganas de obviar lo inservible
Con ganas de buscar lugares nuevos
Con ganas de explorar los ya conocidos



Después de Nueva York... algo ha cambiado

lunes, 14 de septiembre de 2009

Cosas que nunca olvidarás



Estoy en mi casa pero me falta algo. Mi habitación es quizá demasiado grande. Una cama, falta una litera. Faltan los folletos de los musicales de Brodway, falta ese armario pequeño con la puerta que no se cierra. Falta esa sartén en el suelo. Esa almohada pequeña llena de pelos que desgraciadamente cada día caen más. Falta la estación de metro en le puerta de mi casa y esa gente sentada en el suelo con sus portátiles, cada día más pequeños, encima de sus rodillas. Falta ducharse con chanclas. El donut de toffee antes de acostarme y levantarme para apagar la luz antes de acostarme. Falta esa ventana que tanto costó abrir. Esa leche en formato pequeño y esa cazuela hirviendo. Falta esa botella de vozka y el limón concentrado esperando siempre a ser bebido. Falta ese vater con el agua duplicando la española y esa ducha que siempre acababa quemándote. Me falta saber porqué lo hice. Porqué fui y porque volví. Falta el Empire State cada mañana y esas Torres Gemelas sin cimientos ni ventanas ilusionadas sólo con luz el 11 de septiembre. Me falta el agua del Niagara Falls y la luz artificial de Times Square. La guitarra giratoria de Hard Rock Café y la calle 45 donde está The Lion King. Me falta la línea 1, la roja, la 2 y la 3.
No quiero volver a enterarme de lo malo de mi casa. De que mi abuelo sigue cayendo y de que todo vuelve a ser igual. Ya no hay Marcos en mi cama, ni tan siquiera en mi imaginación. No hay Mad River donde encontrarlo, ni cruz en su cuello. No hay chicle en su boca ni mirada fortuita en el lavabo. Me falta la inocencia de Bajo la lluvia. Me falta el compañero. Me falta mi downgirl. Me falta Nueva York.

viernes, 4 de septiembre de 2009

New York, NY






No hay nada mejor que pasar una tarde tumbado en Central Park, relajado, sin prisas, en paz... No hay nada mejor que pasar de noche por Time Square, sus luces deslumbran sin apenas mirarlas, es el colmo de la publicidad pero rellena un hueco necesario para la ciudad de Nueva York.



No hay nada mejor que pasear por Greenwich Village, sus calles, sus casas, mi gran tienda...



No hay nada mejor que subir cada mañana al edificio más alto de la ciudad y no darte cuenta de que estás en él. ... el Empire State parece apoteósico...pero más increible es verlo desde Chinatown... algo fuera de Nueva York aunque esté en pleno Manhattan.



No hay nada mejor que observar de cerca La noche estrellada de Van Gogh, Las latas Campells de Warhol o las mujeres más conocidas de Picasso...



No hay nada mejor que dormir una hora a los pies de la Estatua de la Libertad... verde...






Próximamente.... Las Cataratas del Niágara... y el Musical de The Leon King

miércoles, 19 de agosto de 2009

Otra forma de entender la vida

De nuevo me marcho. Se que la despedida no será muy emotiva, es lógico poco a poco también se van de vacaciones los que han estado conmigo estos dos meses. Pero no importa, me quedo con un buen recuerdo. Se a ciencia cierta cual es mi pasión en esa vida y no voy a dejar de luchar hasta conseguirla pero este verano me he demostrado a mi mismo que otras maneras de vivir que no son tan malas -ojo, que eso no quiere decir que la cambie por la que más deseo, sino que no sería un fracaso en mi vida-.
El Diario de Sevilla me ha demostrado que hay facetas del periodismo que realmente me apasionan y es eso lo que me llama la atención de esta carrera. Es su vinculación con el mundo del teatro y del cine. Entrevistas a directores de cine, como Jaime Rosales o Paco Cabezas, a nuevas propuestas artísticas como la de Roberto Quintana o la de Pepa Gamboa pero, por supuesto, las que me han tocado la fibra sensible han sido Matilde López e Isabel de Ocampo, directora de Los Shespirs y directora de un documental sobre ellos respectivamente.
Los Shespirs son un grupo de teatro de un instituto de las Tres Mil Viviendas que han demostrado que su barrio tiene algo más que droga y delincuencia. Su pasión no es menor que la mía y la demuestran llevando a Almagro su propia versión de Romeo y Julieta, Raul y Julia, en la que los Montescos y Capuletos se intercambian por gitanos y payos. Las conversaciones que he podido tener con ambas me han aportado mucho y es que no hay que estar en Arte Dramático para sentir el arte de la interpretación y que no eres menos por no llegar a lo más alto, como me dijo Isabel "El éxito no es lo alto que llegas sino el camino que recorres". Con eso me quedo.

Os dejo un enlace con la noticia: http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/493025/documental
/retrata/coraje/los/shespirs/las/tres/mil.html

miércoles, 29 de julio de 2009

Un cumpleaños blogero sin ánimo de lucro

Un mes extraño, de flojera blogera que ni siquiera me ha permitido festejar el primer cumpleaños de Sueño sin fin. No es que no haya tenido cosas que contar, películas que analizar (Cleopatra, Los amantes del círculo polar, Fuera de carta, La soledad, Elegy, son películas que en sus mas o sus menos -de más a menos en orden decreciente- me han aportado algo y espero poder algún día analizar), obras que comentar (El enfermo imaginario de Viento Sur),...
Ha sido un año distinto, con mucha gente nueva y muchos grandes y ahora vuelvo a trabajar en "el periodismo", como dice mi madre. Diario de Sevilla es el lugar que me ha acogido (iba a entrar de nuevo en El Correo de Andalucía pero tan poco tiempo era imposible, no creaís que os olvido ehh!!), por poco tiempo porque a finales de agosto me mudo a Nueva York, aunque sólo sea por tres semanas... lo espero con ganas, ahi cosas que hacer aquí pero seguro que allí a mi angel y a mi nos espera algo muy bueno.
Contaré hazañas y anécdotas del viaje en el blog así que creo que la actividad volverá por esa fecha... si me vuelven las ganas de actualizar, aquí estaré y espero que esteís vosotros también.

sábado, 4 de julio de 2009

Caótica Ana

Tenía ganas de verla. Después de Lucía y el sexo, Julio Medem se adentró en el caos de una joven con aires hippies que va descubriendo poco a poco lo que tiene dentro de si misma.
Es increíble el lugar en el que vive con su padre nada más empezar la película. Esa cueva llena de puertas que simboliza cada una de las vidas que Ana ha vivido sin darse cuenta. Una casa llena de simbolismo y un paisaje que aborda toda la primera parte de la película que te adentra en un mundo casi imposible de vivir pero en el que a muchos nos gustaría estar por un tiempo.
El segundo lugar en el que se adentra Ana en esta película en la que los viajes marcan cada uno de los diez números que suenan en la cuenta atrás de la hipnosis de su vida. Un lugar bohemío, propio del Montmartre parisino, en el pleno centro de Madrid. El arte en todas sus dimensiones se adentra en una casa en la que todos son uno y uno son todos. Allí conoce a Linda, interpretada por Bebe, genio en todo lo que se propone, que con su síntesis de la realidad humana en "Los hombres son unos violadores y las mujeres unas putas", presenta a Ana una vida distinta, una vida que pronto será la suya.
Es extraña sí, pero Caótica Ana llega, te adentra en un mundo, otro mundo distinto al nuestro, en el que el amor simboliza mucho más y en el que cada gesto, cada lágrima, cada mirada llega a otra dimensión más aérea y mucho menos terrenal. Una película en la que Medem homenajea a su hermana y en la que las historias pierden la realidad en los labios de unos actores que casi hacen creíble el caos de Ana. Por cierto, Manuela Vellés aparece preciosa en cada una de las imágenes.