viernes, 26 de diciembre de 2008

¿Qué pasó con la Navidad?


No podía dejar de ser uno más en esta blogosfera y dedicar una entrada a estas felices fechas llenas de amor y armonía. No creo en ellas como tales aunque tengo que decir que me encantan esas noches en las que la familia se vuelve a reencontrar y, en mi caso, la familia es grande.

Esta Nochebuena ha estado bien pero poco a poco se me resiste más el gusto por la NAVIDAD. Sí, Navidad en mayusculas porque no hay en Diciembre otra cosa que no sea la Navidad. Mi madre el día 1 a las 9.00 horas ya estaba poniendo el árbol con todas sus lucecitas y el portal de Belén sólo esperó hasta las 11.00. En mi calle las casas brillán más que nunca y mi casa se llena de bombones y mantecados.

De cuando era chico sólo me acuerdo de esas cenas en casa de mis abuelos con toda la familia al completo. Los pequeños en una mesa y los mayores en otra. Una vez hicimos la cena en mi casa y la recuerdo con especial cariño. Todas mis titas preparando la cena (titos no había ni uno). Yo y mis primas secando los vasos y los cubiertos,... Lo que no se me puede olvidar es ese famoso Cortilandia que me alegraba esa tarde llena de olor a castañas.

La Navidad despierta en mí sentimientos extraños y, aunque me da pena, tengo que decir que cada vez me gusta menos. Es triste.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Miradas


Miradas que dicen tanto sin palabras, idas con objetivos que se rompen al acercarse, vueltas cargadas de porqués. Cada uno en una esquina pero, quizá, con la mente en la esquina opuesta. Un 'ya hablaremos' que dice mucho y una espera que los primeros días se hace eterna.

No puedo hablar mucho. No quiero decir mucho. No sé lo que puedo pensar. No sé lo que quiero pensar.

martes, 16 de diciembre de 2008

Sin sentido (pero con vida)

A veces no está mal escribir cosas sin sentido, como a uno le vengan a la cabeza. Mi vida, mis estudios, mis amores, mis pasiones, mis amigos, la gente que acabo de conocer, mis problemas, mis lecturas, mis funciones, todo, absolutamente todo tiene cabida en este Sueño sin fin.
A veces pienso que este rincón no debe descubrir a los seres ajenos a mi vida mis miserias personales o mis sentimientos más escondidos, pero también creo que escribirlos pensando que poca gente lo leerá también tiene su punto.

A veces pienso que nunca me entristezco, que soy poco sensible, pero llevo una semana en la que el llanto o la tristeza se mezcla con la alegría y las carcajadas. No todo funciona como yo quiero: cosas que se crean, asuntos que avanzan, grupos que se destruyen por algo estrictamente personal, sentimientos que creo sin intención, daño sin querer y no encuentro la solución, aspiro a algo que mi timidez corrompe (aunque sea bonito lo que empieza no sé si este es mi caso), unos examenes que aprobar, un estreno en Sevilla que no logro disfrutar (pero espero que en el escenario sea otra cosa -ehhh, mañana a las 19.00 horas en la Facultad de Comunicación, La diva al dente. Nada es lo que parece), un trabajo en el youthing que a veces crea problemas aunque también buenos momentos, una escuela que quiero disfrutar al 100%...y gente a la que llevo mucho tiempo queriendo y gente a la que estoy empezando a querer.

Sin sentido, ¿verdad? No me importa. Esta noche yo me entiendo.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Sentimientos enfrentados


¿Por qué algo que a mí me puede hacer muy féliz a una de las personas que más quiero le entristece tanto?


Eso me amarga la felicidad.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Sonata de otoño

Me apetecía ver a la gran Marisa Paredes en el teatro. Después de Todo sobre mi madre en la que interpretaba a Huma Rojo me pareció una de las grandes de nuestro cine y, ¿por qué no? De nuestro teatro. Pero lo que no sabía era que también que iba a encontrar con otras dos grandes actrices: Nuria Gallardo y Pilar Gil. La primera destaca por su fuerza y por no dejarse ensombrecer en ningún momento por compartir escenario con Marisa Paredes y la segunda por que cada vez que salía a escena me estremecía y una lágrima se me escapaba.

Sonata de otoño es una obra muy dura en el que las relaciones de madre e hija llegan a los límites más extremos del odio y el rencor. Eva odia a su madre por sentirse abandonada y porque el necesitar su cariño y no tenerlo la ha convertido en una persona arisca y triste. Ahora me acuerdo de la figura de Truman Capote que llegó a la drogadicción por la falta de cariño maternal. Los problemas de la infancia afectan durante toda la vida.


Charlotte, a la que Marisa Paredes da vida (en la rueda de prensa comentó que este es el papel más difícil que ha tenido que interpretar) es una persona egoista pero que no se da cuenta de ello. En Sonata de otoño se ven dos realidades muy distintas. Cada una desde unos ojos diferentes, pero ambas ciertas porque siempre que hay dos personas hay dos puntos de vista. Es triste ver discutir a una madre y a una hija así, echándose en cara todo lo que durante años han estado comiéndole por dentro, pero así es la vida. Dura y triste en algunos momentos.


También me gustaría destacar el papel de Chema Muñoz, siempre comprensivo y servicial, ve cómo su mujer, Eva (que lo califica como su mejor amigo), se hace gorda y fea por las pocas ganas de vivir. Importancia también de la iluminación, brillante, y de la escenografía, excepcional.


Por último, creo que merece una mención especial el piano y lo que tocan, que por su dureza y frialdad, te pone el vello de punta. Es una música de grandes golpes que parece que en algún momento te va a dar notas más agudas pero es sólo una ilusión.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Mediterraneo



Sí, es el mar. Sí, es la canción de Serrat. Pero también es un bar en el que he disfrutado como en pocos bares se puede hacer. Es Barcelona. Calle Balmes 129. No es publicidad. Es recomendación y recuerdos. Sí, las bebidas son caras pero el lugar lo merece. Música en directo y en acústico. Música que no deja indiferente a nadie. Una voz rota, con sentimiento. Una guitarra gastada por las misma música que de sus cuerdas sale. Unos kikos y un Nestie. Lo demás, para mí, está servido. Estar acompañado con gente que tiene tus mismos gustos, engrandece la buena energía. Y sí, es Beth. Artistas como ella, Pedro Javier Hermosilla, Joan Tena,... empezaron en lugares como este y siendo escuchados por oídos como los míos.


El Mediterraneo me impresionó. Se notaba que era Barcelona.


jueves, 27 de noviembre de 2008

Momentos deseados

No es algo que suela pensar muy a menudo pero ayer me vino a la mente un gran sentimiento de bienestar. Me vi en la clase de Antonio Segura (quizá no sea la clase más divertida de Arte Dramático, pero sucedió allí -es la clase de lo que podríamos llamar como gimnasia-) rodeado por mis compañeros y me acordé de lo que había deseado aquello. Tener esa clase, que las clases no fuesen un copiaapuntes en un puputre de madera, que hubiese movimiento, energía, sudor, creatividad, respiración,...¡teatro! Había deseado tanto aquello, había soñado tanto con eso, que ahora no me daba cuenta de lo que estaba viviendo y sigo sin darme cuenta pero de vez en cuando vienen este tipo de sentimientos que dan positividad y alegría a toda la semana, dándome fuerzas para todo lo que llevo adelante en mi vida.
Dedicar tu jornada de estudio a lo que más te gusta es un sentimiento que nunca había tenido. Siempre tienes los momentos en los que estas en la cama y dices "qué coñazo, ir ahora a clase", pero ahora no, ahora si me quedo dormido, me jode tanto que me digo "sea como sea, tengo que llegar a tiempo a esa clase, no me la puedo perder". Ese tipo de cosas hacen que, aunque sólo tenga seis horas de sueño como mucho, cada día me levante con ganas de luchar por lo que más quiero.